sábado, junio 02, 2007

Inés e Isabel


Inés (a la izquierda) trabaja con la madera. Es una buena talladora de formas. Isabel Escudero (a la derecha) juega con las palabras, las tira al viento y las recoloca en los oídos de quienes la escuchamos.
Hoy 1 de junio de 2007 estuvieron en el III Encuentro de animadores a la lectura, celebrado en Arenas de San Pedro, provincia de Ávila. Isabel recitó algunos pequños poemas ante un público numeroso, un bosque de gente entremezclada con los árboles.
He copiado un texto sobre Isabel Escudero para que la conozcáis, creo que vale la pena.
Publicado por BICEL (Boletín interno del centro de estudios libertarios Anselmo Lorenzo):
Isabel Escudro: Inquietud y escritura
Autora de varios libros y numerosos artículos, Isabel Escudero, extremeña de nacimiento y afincada en Madrid desde hace varias décadas, ha recorrido la Península dando a conocer su pensamiento y su poesía. Sus recitales son emocionantes y su voz rica y sonora, apasionada, deleita a los asistentes con la sabiduría de sus versos y coplas populares que son un canto al amor y a la libertad.
En el libro Digo yo: ensayos y cavilaciones (Huerga y Fierro, 1997) aborda diversos y variados temas que ha ido exponiendo en los últimos años en conferencias y en publicaciones periódicas (El Mundo, Diario 16, Archipiélago, etc.). Su peculiar visión de las cosas nos hace cuestionarnos cada vez más la Verdad del Sistema. Su mensaje va dando la vuelta a la Realidad para que conozcamos otras historias. Con sutil maestría desvela los mecanismos que utiliza el Poder para mantenernos en el engaño. Aunque todavía se haga uso de la fuerza física (ejército, policía...) el Poder, en las sociedades Tecnodemocráticas, se vale de otros refinamientos para someter al Pueblo, y para que pensemos que vivimos en una sociedad libre. Sin embargo el cerco cada vez se cierra más. Nos recuerda Isabel que en su infancia, cuando la Escuela les perseguía se refugiaban en la familia, y cuando ésta les incomodaba pues se escapaban a la escuela. Si ambas eran rígidas, huían a la calle. Esto hoy ya no es posible: Familia y Escuela sintonizan y la calle no existe, está ocupada por los coches. Isabel denuncia la aparente rebeldía de muchos jóvenes que cada vez más están sometidos al dictado del Capital y del Dinero. Agruparse y reafirmar la personalidad bajo determinadas marcas de pantalones o modelos automovilísticos que dicta la televisión es una forma de sometimiento pleno al Sistema; aunque algunos de ellos se crean los más libres y recalcitrantes de cuantos seres existen en el mundo. Las reformas sobre la educación debieran incidir más en la forma natural de aprendizaje que en la burocracia pedagógica. ¿Os habéis preguntado alguna vez en qué escuela nos han enseñado a hablar? Y si lo pensáis, ¡con qué naturalidad hemos aprendido el idioma sin tener que sufrir la tiranía de ningún maestro! Así debiera de ser el aprendizaje en todos los campos de la vida. La escuela en muchos casos anula esa inquietud natural de los niños por aprender. Ahora, bajo la aparente creatividad bajo la que se encuadra la nueva pedagogía, con la deslumbrante y cegadora tecnología informática (ordenador, videojuego...) se esconde una situación de información (inútil) frente a la sabiduría de poder interpretar la Realidad que nos imponen. La autora nos recalca que estamos en una sociedad donde se admira y valora sólo la técnica, los aspectos prácticos y materiales que da el llamado Progreso. No es esto lo que debemos buscar. Necesitamos de las letras, la poesía, el amor... y, a veces, no hacer nada y poder disfrutar de nuestra sensualidad sin tener en cuenta algo útil o productivo. A estas tareas les tenemos que dedicar más tiempo si no, en breve, seremos autómatas que repetiremos a diario las mismas tonterías sin poder comunicarnos unos con otros. La era de la Información será la era de la incomunicación. Y, paradójicamente, a mayor Información menos sabiduría. Otros temas de este libro son el cine, la literatura, las mujeres, el miedo... Las últimas páginas recogen las Mínimas, que son máximas, breves sentencias del saber:El agua demasiado clara no cría pecesEn el campo de batalla yace la Historia En cuanto algo vale la pena... vale también dinero Una vez coincidí con Isabel en un viaje en tren, tan habitual en ella como en el Maestro, acostumbrados a recorrer pueblos para dar conferencias. Mientras observaba el paisaje a través de la ventana, escribía Isabel sus mínimas. Me sorprendió. Yo pensaba que la inspiración del viaje romántico era posterior. Una vez de regreso, la evocación, el recuerdo, te ayudaban e inspiraban para la escritura. No es así. Isabel escribía en el propio viaje: el viaje es la vida, es el pensamiento, es la propia inspiración. El viaje es medio y fin. Saber captar la voz popular, la voz que no tiene dueño, anónima, es saber cantar la sabiduría universal; en donde el yo y el tú desaparecen. En la medida en la que una escritora se diluye en el Pueblo es más escritora anónima y viva. El libro de poemas Coser y cantar (Lucina, 1994) va por su tercera edición. El ritmo de sus versos nos recuerda la sabiduría del más íntimo, profundo y universal Antonio Machado.AL AMOR, niña,no le pongas dueño:ponle cascabelitosde sueño.No le pongas campanasde Sacramento.PARA nadapara nada nadabael pez en el agua...Para nada, y nadaba y nadaba. Completa la obra unas bellas e imaginativas adivinanzas que a más de uno le hará pensar y disfrutar de la estética y sabiduría con que están confeccionadas:Pájaro de todos los díasle abro las alas, me cuenta mentiras. Otros dos libros que queremos comentar, aunque no vamos a distribuir desde la Fundación, son: Razón común, razón poética (UNED, 1994) y Cántame, cuéntame: cancionero didáctico (UNED, 1997); ambos con cassette de recitación y canto. Isabel armoniza texto, música y voz para deleitar con su encanto. Cántame... está especialmente dedicado a los niños y es un libro muy útil para realizar actividades lúdicas en la escuela.

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