lunes, febrero 04, 2008

Yo aborto, tú abortas, ella aborta. Verbo femenino.

Mi querida cibercompañera Silvia escribe en su blog http://www.silvialazaro.blogspot.com sobre el tema del aborto y los grupos "provida" (provida de las células, las moléculas y los espermatozoides), y he puesto un post en su apasionado artículo en defensa del aborto libre y gratuito. Lo pongo aquí porque creo que resume en pocas palabras mi más sincera opinión.


Es obvio y evidente que sin la complicidad de una madre no nace un hijo, ni una hija. No basta con una fecundación. Es imprescindible que la madre decida tenerlo, independientemente de lo que hayan "decidido" el óvulo y el espermatozoide. Lo único que puede hacer una ley es acompañar a las mujeres a llevar a cabo esta decisión. Discutir con los que piensan que lo que le ocurre a un óvulo está por encima de lo que piensa la dueña de dicho óvulo, es perder el tiempo. Tendremos los hijos que nos dé la gana, se pongan como se pongan. Algunas, desgraciadamente, tendrán que seguir arriesgando sus vidas para conseguirlo.

PORQUE NO SOMOS VACAS, NI YEGUAS, NI PERRAS.
¿QUE SOMOS?
MU JE RES

sábado, diciembre 29, 2007

El sexismo del lenguaje


Mucho se ha hablado de este tema en los últimos años y no voy a ser yo la erudita que ponga la guinda al pastel del sexismo de las palabras que usamos. Las personas que opinan que ocuparse de estas cuestión es baladí no tienen porque preocuparse. Pueden seguir en las cavernas lingüistícas. El resto de la humanidad anda a vueltas con el temita....

Nombrar a las mujeres también es una cuestión de igualdad.

No quiero que mis palabras sean excluyentes. No quiero que dejen fuera a las mujeres cuando hablan de ellas. Antes de que nadie me hablara acerca de ello fui consciente del uso clasista y sexista del lenguaje que manejamos cotidianamente. Sabía que las mujeres eran innombradas por una razón muy simple: soy una mujer y me siento excluída de muchos textos y discursos desde mi más tierna infancia. Si ahora se tiene en cuenta es porque algunas mujeres han impuesto sus discursos y han alcanzado ciertas cotas de poder para difundirlos y tener influencia. Somos las mujeres dañadas por el discurso machista las que podemos decir al resto de la sociedad qué es lo que queremos y no a la inversa. Y lo decimos allá donde vamos. Y aun más, también lo escribimos. Nosotras somos las protagonistas del cambio. Las autoridades si son hombres están desligitimadas para tomar decisiones en este caso. Las opiniones tampoco se han de tener muy en cuenta cuando intentan ridiculizar el uso de los femeninos y la creación de nuevos femeninos. Son opiniones parciales y desconocen absolutamente lo que significa la igualdad entre mujeres y hombres. La igualdad es un valor que tiene que estar -incluso- por encima de la corrección gramatical. Quienes defienden que la "economía del lenguaje" hay que aplicarla para ahorrarse los femeninos no necesitan mi crítica. Sus palabras les definen. Dicen que hay que ahorrar palabras, que por cierto son gratis, aunque se joda a la prójima. Peor lo llevan los que me preguntan ¿señora o señorita?. A esos les contesto directamente si están interesados en proponerme matrimonio y por eso lo preguntan.

Para quienes estén interesadas-os, añado una dirección con aportaciones interesantes sobre el tema.
http://www.usoigualitariodellenguaje.blogspot.com/

domingo, octubre 28, 2007

En memoria de Mirita, mujer, artista y luchadora

El pasado miércoles día 24 de octubre murió acuchillada por su hijo Mirita, Edelmira Castro-no Pilar Castro, como indican algunos medio.
http://www.andalucia24horas.com/textoLoc.asp?id=322024&prov=7&loc=15

Mirita era Licenciada en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid. En los comienzos de su carrera trabajó en el Pais Vasco, donde nacieron sus dos hijos y hace aproximadamente 30 años comenzó una nueva vida en Frigiliana (Málaga). También era una mujer llena de vitalidad que luchaba por su hijo, al que hace unos años le diagnosticaron una esquizofrenia tras un intento de suicidio. Hace tiempo que el joven daba síntomas peligrosos porque ni su padre ni su madre podían controlarle las 24 horas del día y era reacio a tomar la medicación. Ante estos casos el apoyo de las instituciones es completamente insuficiente. Esta muerte se podría haber evitado. El sufrimiento que acarrea esta muerte también se podría haber evitado. No es tiempo de lamentaciones pero hemos de plantearnos si negarse a ingerir la medicación cuando se sufren graves trastornos psiquiátricos no debería ser motivo suficiente para proceder al internamiento forzoso de un paciente psiquiátrico.